viernes, 2 de abril de 2010

MÉXICO



-¿No me oyes? -pregunté en voz baja.
Sólo se oyó sorber la leche cuando le trajeron el tazón.
-¡Tómala! Te hará bien.

4 comentarios:

  1. La mirada de un niño es tan limpia
    y clara que no necesitamos oirle
    para saber lo que dice.

    ResponderEliminar
  2. BONITO JUEGO CONCEPTOS E IMÁGINES...GRACIAS, JULIO

    ResponderEliminar
  3. Si te vio pero es mas fuerte el hambre

    Un Abrazo Manuel


    Ƹ̵̡Ӝ̵̨̄Ʒ Ƹ̵̡Ӝ̵̨̄Ʒ Ƹ̵̡Ӝ̵̨̄ƷƸ̵̡Ӝ̵̨̄Ʒ Ƹ̵̡Ӝ̵̨̄Ʒ Ƹ̵̡Ӝ̵̨̄ƷƸ̵̡Ӝ̵̨̄Ʒ Ƹ̵̡Ӝ̵̨̄Ʒ Ƹ̵̡Ӝ̵̨̄Ʒ

    ResponderEliminar
  4. DEBE SER ASÍ...EL NIÑO CAPTA TODO Y ATIENDE PRIMERO A LO PRINCIPAL...
    ¡GRACIAS RATRICIA!

    ResponderEliminar

Pienso que l@s comentarist@s preferirán que corresponda a su gentileza dejando yo, a mi vez, huella escrita en sus blogs, antes bien que contestar en mi propio cuaderno. ¡A mandar!

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.