lunes, 9 de noviembre de 2009

FIDEL EL INOXIDABLE




Oliver Stone miró a Fidel Castro y le preguntó directamente: "¿Podemos decir que la entrevista se celebró en su casa?". El líder cubano no lo pensó mucho: "sí", dijo, con voz firme. Terminaba el tórrido mes de agosto en La Habana, y Stone todavía no se creía lo que acaba de lograr. Después de no pocas gestiones, era el primero en entrevistar al convaleciente líder comunista, de 83 años, en su residencia privada. El cineasta norteamericano, por aquellos días metido de lleno en el inicio del rodaje de Wall Street 2, había viajado discretamente a La Habana el día anterior en un avión privado para rodar la tercera entrega de Comandante para la cadena HBO.

La entrevista tuvo una significación especial pues en Cuba el tema de la vida hogareña siempre fue tabú. Durante décadas Castro protegió su intimidad celosamente, hasta el extremo de que sólo hace unos meses los primeros visitantes extranjeros comenzaron a entrar a casa del ex mandatario. Antes, sólo unos pocos colaboradores cercanos, entre ellos el ex vicepresidente Carlos Lage, el ex canciller Felipe Pérez Roque y su ex jefe de despacho Carlos Valenciaga, todos caídos en desgracia recientemente, tuvieron acceso a su intimidad.

Habrá que esperar a ver la película de Stone, un incondicional de Castro y de su régimen. Durante la entrevista el ex presidente cubano habló de diversos temas, desde el asesinato de John F. Kennedy al modelo político-económico chino, pasando por los "satélites espía" que -bromeó en serio- le siguen mientras pasea por el jardín. Es una de sus obsesiones. Queda claro que hasta el último día Castro será un cruzado contra el capitalismo, fuera y dentro de su país. Para fustigar y seguir vigilando al sistema que odia, hoy da largos paseos, se medica, sigue una rigurosa dieta y escribe y lee en su retiro político, rodeado de hijos y nietos.
                                                                                                               (Del diario El País)

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Pienso que l@s comentarist@s preferirán que corresponda a su gentileza dejando yo, a mi vez, huella escrita en sus blogs, antes bien que contestar en mi propio cuaderno. ¡A mandar!

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.