"...Guillermo era un loco de las mujeres y era un hombre enamorado. Su madre era una mujer superior y eso siempre le marcó. Él adoraba escuchar a su madre y a las amigas de su madre. Siempre recordaba ese olor a frutas que tenemos las mujeres cuando cruzamos las piernas en el trópico."
Así cuenta de su marido, Guillermo Cabrera Infante, su viuda Miriam Gómez en El País de hoy.
