¿Cómo se encuentra, maestro?, le preguntaron. "Zurimbo, patidifuso y turulato. Tengo que escoger tres palabras que ya ni se usan para describir el estado de irrealidad en el que me encuentro. Supongo que un premio es como un golpe: que no duele en el momento. Ya veremos después".
Así respondió a la noticia de su premio Cervantes 2009. Hoy mismo, en Guadalajara, México.
