Exhausto, allá te mando, Amor, mi beso de buenos días...
La frígida cama estilo remordimiento veneciano, su colchón de borra de lana, mi olvido de la cajita de lexatín, la pastilla de jabón heno de Pravia en la ducha, el desayuno con nescafé y galletas maría, la calefacción apenas tibia... me han muerto, Amor, me han muerto. No me encuentro el alma y la carne no existe.Te quiero, mi niña, te quiero mucho ¡ Ay!
( texto y fotos de mi cosecha )

